Una mujer afectada por una mordedura de un perro pitbull denunció penalmente al propietario tras la muerte de su mascota en el ataque, pero la Fiscalía desestimó el caso por considerar que los 10 días de impedimento no alcanzan el umbral legal para lesiones graves. Ahora, la afectada debe presentar nuevamente la denuncia, mientras persisten las secuelas físicas y el perjuicio económico en su trabajo.
La denunciante identificada como Estela relató con indignación que presentó la denuncia penal porque su perro murió tras ser atacado por el pitbull del vecino.
“Tuve 10 días de impedimento, pero ahora la Fiscalía me hizo notificación para desestimar mi caso”, explicó.
La fiscal María de los Ángeles le detalló los motivos: según la normativa vigente, para que proceda un proceso penal por lesiones (en el marco del Código Penal y la Ley 553 de regulación de perros peligrosos), la víctima humana debe tener al menos 90 días de incapacidad laboral o heridas gravísimas.
“Dicen que cuando nos muerden los perros tienen que cumplir 90 días de impedimento; como son solo 10 días, no… tendría que tener una herida gravísima para que el proceso avance”, resumió la afectada.
La mujer también recordó un caso anterior en su familia y acuso de nuevo la propetario del can peligroso.
“A mi madre una vez le dieron 50 bolivianos cuando otro perro la mordió”, comparó, destacando la mínima compensación en incidentes similares. Aseguró que ella sufre graves lesiones que la perjudican en su empleo diario y que aún continúa con el pie hinchado.
“El primer día me llevaron a Prosalud, y en el último gasto me dijo que esto es la última vez que pago, aunque la próxima vez que demandas no haré caso, me lleves a la Policía… me lo dijo con palabras soeces”, contó sobre los gastos médicos asumidos por el propietario del perro agresor.
La denunciante admitió que no llevó al perro agresor a Zoonosis por desconocimiento inicial, pero anunció que lo hará pronto para verificar posibles riesgos de rabia u otras enfermedades.