
El Gobierno de Chile inició ayer su plan de reforzamiento del control en su frontera norte que contempla la construcción de zanjas y otras barreras físicas en el límite territorial con Bolivia y Perú. Entre los principales objetivos están impedir el ingreso irregular de migrantes y frenar el robo de vehículos chilenos que son internados a territorio boliviano.

La estrategia forma parte del programa denominado “Escudo Fronterizo”, impulsado por la administración del presidente José Antonio Kast, quien firmó una serie de decretos destinados a reforzar la seguridad, el control migratorio y la gestión estatal en las regiones del extremo norte.
Las primeras acciones del plan comenzaron con la movilización de maquinaria pesada hacia sectores del desierto en la región de Arica, donde autoridades inspeccionaron el despliegue de personal militar y los trabajos iniciales de movimiento de tierra cerca del complejo fronterizo de Chacalluta.
El eje central de la estrategia consiste en la instalación de obstáculos físicos para bloquear pasos irregulares. Entre las primeras obras se encuentra la excavación de zanjas de aproximadamente tres metros de profundidad en zonas consideradas críticas para el ingreso ilegal.
Según el plan oficial, los trabajos se concentrarán inicialmente en puntos como Colchane y Chacalluta, sectores cercanos a las fronteras con Bolivia y Perú, donde se registra un flujo frecuente de migración irregular y contrabando.
Además de las zanjas, el programa contempla la construcción de muros y cercos de hasta cinco metros de altura, equipados con sensores, cercas electrificadas y torres con radares térmicos.
El despliegue también incluye la presencia de unos 3.000 efectivos de las Fuerzas Armadas y Carabineros, drones autónomos con reconocimiento facial y el cierre de rutas utilizadas como pasos no habilitados.
Otra de las propuestas es establecer una franja de exclusión de 10 kilómetros en la zona fronteriza. En ese perímetro, las personas que no cuenten con documentación podrán ser detenidas y posteriormente expulsadas hacia sus países de origen o hacia el territorio desde donde ingresaron.
Diputados chilenos apoyan la medida contra los “chuteros”
Parlamentarios de regiones como Antofagasta, Arica y Parinacota pidieron que las medidas incluyan más presencia militar, nuevos puntos de control y el cierre definitivo de rutas utilizadas para el traslado de vehículos robados hacia Bolivia.
Sebastián Videla, diputado independiente por Antofagasta, sostuvo que las acciones son claves para vigilar los pasos fronterizos ilegales que son usados para el crimen organizado.
“Si sólo nos preocupamos de otros puntos fronterizos, dejamos sectores muy vulnerables. Ollagüe necesita intervención urgente y el cierre de pasos utilizados por ‘chuteros’”, dijo el legislador.
Con la implementación del plan “Escudo Fronterizo”, el Gobierno chileno busca que los controles en la frontera norte sean más estrictos y que el uso de pasos no autorizados se vuelva cada vez más difícil.