
Un grupo de movilizados -en su mayoría mujeres- afín a la bancada de Súmate, la sigla del alcalde Manfred Reyes Villa, sentó vigilia hoy desde muy temprano en puertas de la vivienda de la concejal Claudia Flores, donde grafiteó las puertas, muros y el piso de la vivienda, denunció uno de los propietarios del inmueble.

“Claudia y Daniel vendidas”, “Daniela vendida masista”, “traidora, se vendió al MAS”, “concejal Claudia Flores tránsfuga”, fueron algunas de las frases que los protestantes afines a Súmate escribieron en el frontis del edificio donde cinco familias, además de la legisladora municipal, viven.

La indignación de uno de los dueños fue contundente. Este catalogó el hecho de “vandalismo”, exigió a las autoridades que desalojen a las personas movilizadas y que “hagan justicia”.
“Pido a las autoridades que vengan, primero, a desalojar a las movilizadas y que se haga justicia. Esto es vandalismo. Soy una persona común y corriente, pago mis impuestos, no hago política en lo absoluto, no ocupamos ningún cargo público, pagamos nuestros impuestos, somos buenos ciudadanos. Pido que las autoridades vengan y hagan su trabajo”, instó el propietario, en contacto con la casa televisiva Red Uno.
Añadió que ante la afectación sentará una denuncia formal. Asimismo, lamentó que estos actos “hagan quedar mal al alcalde”. Sospecha que las personas movilizadas “tienen alguna relación” con el gobierno municipal.
“Lo peor de todo es que la construcción no tiene mucho tiempo de haberse construido y el problema con la cerámica es que no siempre sacan los mismos modelos. A mí me ha costado completar la cerámica porque ya no sacaron este modelo. Ahora está totalmente arruinado. La madera estaba recientemente barnizada y me la han arruinado”, concluyó.
Las protestas responden a lo sucedido durante las elecciones en el Concejo Municipal, el miércoles, cuando se conoció que la directiva estaría conformada por Daniela Cabrera (presidenta), Joel Flores (vicepresidente) y Claudia Flores (secretaria). Desde Súmate se asumieron sorprendidos y «traicionados» por las concejales, pues consideraron que quisieron cargos y «no respetaron» lo establecido con anterioridad por la sigla.
Por ello, las llamaron «vendidas» y «transfugas».