
Tras conocerse la captura de Sebastián Marset, el vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, aseguró que fue él el que advirtió con anterioridad que el capo del narcotráfico se encontraba en la ciudad de Santa Cruz y alertó que tenía protección de algunos agentes de la Policía Boliviana.

“Yo advertí que Marset estaba en Santa Cruz, pedí a la Policía que haga operativos, no les interesó. Si no hubiese sido la denuncia del ministro de Paraguay, la Policía nunca hubiese actuado. Estaban protegiendo al narcotraficante Marset en Bolivia. Marset nunca se fue de Bolivia, siempre estuvo aquí. Vean ustedes con qué confianza y tranquilidad estaba él en una zona residencial de Las Palmas, que está muy cerca del Urubó”, dijo Lara esta mañana.
La autoridad resaltó que compartió la información que tenía sobre Marset con el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, y el viceministro de Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, en una reunión que tuvieron en la Vicepresidencia.
“La información era que Marset estaba protegido en Bolivia, en un condominio del Urubó. Se hablaba del
condominio Urubó Golf, pero no hicieron absolutamente nada”, resaltó.
Lara sostuvo que incluso existían reportes sobre presuntos nexos entre el narcotraficante y miembros de la institución policial. Mencionó específicamente al capitán Rubén Aparicio, a quien señaló como supuesto enlace entre Marset y mandos policiales, por lo que pidió investigar el origen de su patrimonio.
“Ahora investiguen al capitán Rubén Aparicio, ¿de dónde tiene tanta fortuna? ¿De dónde tiene autos de lujo? Casas por aquí y por allá”, cuestionó a tiempo de también apuntar al exviceministro Jhonny Aguilera.
El segundo mandatario ratificó que, sin la intervención de las autoridades de Paraguay y la DEA, el narcotraficante uruguayo no hubiera sido capturado. Además, aseveró que ahora no se quedará con los “brazos cruzados” y promoverá una investigación a los policías que le habrían brindado protección.