
El Cementerio General de Tarija enfrenta una creciente presión por la alta demanda de sepulturas, lo que ha reducido considerablemente la disponibilidad de espacios en sus instalaciones.

De acuerdo a datos proporcionados por la administración, diariamente llegan entre tres y hasta cinco casos para entierro, una cifra que refleja el constante movimiento y la necesidad de espacios. Si bien cerca del 70% de la población ya cuenta con nichos o terrenos adquiridos con anticipación, existe un 30% que no tiene un lugar asegurado, generando dificultades al momento de requerir una sepultura.
La situación se agrava debido al incremento de afiliados en distintas instituciones y al paso del tiempo, ya que muchas personas que en su momento adquirieron espacios hoy están falleciendo, mientras nuevas familias también demandan un lugar.
Actualmente, los espacios disponibles en el Cementerio General son muy limitados. En muchos casos, la única forma de liberar nichos es por falta de pago o cuando las propias familias solicitan el espacio nuevamente, lo que permite su reasignación.
Ante este panorama, la administración ha reforzado el servicio de cremación, que ha tenido una buena aceptación y se presenta como una alternativa para disminuir la presión sobre los espacios físicos.
Asimismo, se realizan gestiones internas para optimizar el uso del cementerio y garantizar que, pese a la alta demanda, se pueda seguir brindando un servicio digno a la población.
Las autoridades pidieron a la ciudadanía no alarmarse, pero sí tomar previsiones, recordando que la muerte puede llegar en cualquier momento y es fundamental contar con un espacio garantizado para una sepultura adecuada.